Técnicas de Estudio

Aprender a estudiar

Sí. Se puede aprender a estudiar. Nadie nace sabiendo estudiar, ni dominando las técnicas y recursos para aprenderse una determinada materia. Así que lo primero que vamos a hacer, es borrar de nuestra mente las típicas frases de “yo es que no sé estudiar”, “mi hijo/a no sirve para el estudio”, “este alumno/a no vale para esto”, … u otra de las muchas que se nos pueden venir a la mente en estos casos. Antes de sentenciar a nadie, vamos a jugar la carta de que esa persona puede que no esté utilizando la técnica que más se ajusta a sus necesidades.

Antes de entrar en materia, hay una cosa que tiene que quedar clara: dominar los recursos y tener a mano los mejores materiales, no garantiza el éxito. Lo que de verdad te garantiza un buen resultado final es, únicamente, tu trabajo. Sin la base de la dedicación, el tiempo y el esfuerzo, todo lo demás no servirá para nada. Las técnicas y los recursos facilitan el estudio, pero no lo harán por ti.

Cada persona tiene una serie de características personales; de fortalezas y debilidades; de facilidades para manejarse en un ámbito u otro; … Por eso, cada persona tendrá una serie de herramientas que se ajustarán en mayor o menor medida a sus circunstancias. Por tanto, una misma materia, dos personas diferentes podrán abordarla de manera distinta, y ser ambas igual de válidas.

El profesorado también tiene una misión importante en este ámbito: conocer qué métodos se adecuan mejor a las características de su alumnado, y potenciarlos para sacar el máximo rendimiento.

Pero, ¿cómo podemos enseñar a los estudiantes los distintos recursos que hay? Es importante empezar a enseñarles qué herramientas tienen a su alcance en cuanto empiezan a tener una carga de estudios considerable. Habrá que ir adaptando dichas técnicas al nivel educativo que corresponda, ajustándolas a la edad y madurez de los estudiantes. De tal forma que sería conveniente que en cursos inferiores se empezase por lo más básico, por los cimientos sobre los que construiremos las futuras herramientas para el alumnado. Habría que enseñarles a organizarse y ordenar sus materiales; seguir con técnicas comprensión lectora y memoria; trabajar la concentración; aprender a utilizar una agenda; … y poco a poco, cuando vayan dominando lo esencial, ir desarrollando las técnicas más complejas como el subrayado, los esquemas, los resúmenes, …

Y por supuesto, hay un elemento esencial para llegar a dominar cada técnica: la constancia. Hay que asumir que al principio nos costará trabajar con un determinado recurso, y que probablemente, en nuestro primer contacto no obtendremos el resultado que esperábamos. Pero la práctica continuada, la perseverancia, el análisis de los errores y la voluntad de seguir mejorando, nos llevarán a conseguir el dominio de todo aquello que nos propongamos. Por eso hay que intentarlo una y otra vez, hasta que obtengamos el resultado que esperamos. Que os lo aseguro, llegará. 

En este apartado iremos viendo detenidamente cada recurso y ejemplificando en qué momentos y materias pueden ser de mayor utilidad. Siempre hay un recurso para afrontar un obstáculo. Y si no lo hay, lo inventaremos.

Hasta entonces, recuerda:

Estudiar es fácil si sabes cómo.

 

Todo es posible con Entrega, Ganas y Voluntad.