Técnicas de Estudio

Plantear objetivos para empezar a estudiar.

El curso ya ha empezado y el período de adaptación se terminó hace tiempo. Seguro que ya se habrá hecho algún que otro examen y el calendario se empieza a llenar con más. Es momento de empezar a tomar un buen hábito de estudio si no queremos quedarnos descolgados durante el curso.

Un buen comienzo es marcarte unos objetivos. Unas metas sencillas, pero que requieran esfuerzo por tu parte para alcanzarlas. Tienen que ser objetivos realistas, que tú sepas que comprometiéndote puedes cumplirlos. Imagínate que vas a empezar a correr, el primer objetivo que te marcas no es acabar un maratón. Pues aquí pasa lo mismo. Tienes que adaptarlos a tus circunstancias reales.

No es cuestión de marcarse un único objetivo para todo el curso. Lo interesante es proponerse retos a corto, medio y largo plazo. Para así ir ajustando tu trabajo a tu día a día, mantener la rutina, mejorar aquello que haya que corregir o simplemente evaluar el método de estudio que estás utilizando. Vamos a ver en qué consisten cada uno.

Los objetivos a corto plazo, te ayudarán a mantener la atención diaria en el trabajo. Tienen que ser objetivos sencillos que pueden tener que ver con tus rutinas y que sean facilitadores del trabajo más complejo. Por ejemplo, si normalmente llegas a casa con deberes de matemáticas y allí te das cuenta que tienes dudas de cómo hacer un ejercicio, un buen objetivo sería: “en clase de matemáticas voy a preguntar todas las dudas que me surjan” o “me voy a asegurar irme a casa con todos los conceptos claros”. Otros objetivos posibles pueden ser: “voy a apuntar en la agenda todo lo que manden en clase”, “me voy a sentar en primera fila para no distraerme”, “voy a tomar apuntes de esta asignatura en clase”, “voy a estudiar sin música”, “voy a empezar a trabajar una hora determinada”, “voy a tener siempre mi mesa de estudio ordenada”, “durante el tiempo que esté estudiando, no voy a mirar el móvil”, … Objetivos hay muchos, todos los que quieras, por eso es fácil adaptarlos a tus circunstancias.

Los objetivos a medio plazo, además de ayudarte a mantener la atención, te van a servir para motivarte y ver tus resultados relativamente rápido. Por ejemplo, si nunca has tenido un hábito de estudio marcado, o has tenido una rutina un poco irregular, un objetivo podría ser “esta semana voy a estudiar todos los días de cinco a siete”. En cuestión de una semana, podrás comprobar cómo has alcanzado un objetivo con un buen nivel de complejidad, y te animará a seguir adelante con el trabajo. Otros objetivos de este tipo pueden ser: “a final de semana voy a tener todos los apuntes de cada asignatura al día”, “voy a cumplir todos los objetivos diarios que me he puesto esta semana”, “voy a reducir el número de distracciones en clase o en casa”, …  Rétate a ti mismo y ponte retos semanales donde vayas incrementando poco a poco la dificultad. Cuando consigues estos objetivos, tu nivel de motivación sube y te da la energía mental que necesitas para mantener la rutina.

Los objetivos a largo plazo, te sirven para mantener un compromiso de trabajo durante un tiempo prolongado. Son aquellos que le dan sentido a todo tu esfuerzo del día a día. Si conseguir objetivos semanales aumenta tu motivación, imagínate qué ocurrirá cuando alcances una meta mensual o trimestral, … “voy a aprobar o recuperar esta asignatura”, “mejorar mis calificaciones con respecto al trimestre anterior”, “voy a tener todos mis apuntes ordenados y al día”, …

Puedes, además, apuntar todos tus objetivos, hacer observaciones e ir marcando los que vayas consiguiendo. Así podrás ver mejor tus resultados y tomar conciencia de ellos. Te dejo aquí una tabla a modo de ejemplo que te puede servir de guía.

 

   OBJETIVO   TIPO DIFICULTAD   OBSERVACIONES CONSEGUIDO
Preguntar dudas en clase, aunque me dé vergüenza.   Diario        Media En matemáticas me ayuda porque no tengo dudas al llegar a casa.         Sí
Estudiar todos los días 2 horas   Semanal         Alta El primer día me costó mucho.

Me viene mejor estudiar temprano que hacerlo tarde.

         Sí
Mejorar calificación de Inglés.  Trimestral         Alta Estudiando 2 horas más a la semana he subido la nota de 6 a 8           Sí
          …        
          …        

Una tabla de este tipo, te puede facilitar llevar un control acerca de cómo estás trabajando para conseguir los objetivos que te marcaste.

Es importante que cada vez que alcances un objetivo, valores tu esfuerzo y le des la importancia que merece a aquello por lo que has trabajado. Aunque creas que es un reto menor, el hecho de que hayas propuesto cambiar algo para mejorar y lo hayas logrado, es digno de felicitación. Así que, enorgullécete de todo aquello que consigas. Y si hay algún objetivo que no terminas de alcanzar, revisa todo lo que has hecho para intentar conseguirlo y cambia aquello que creas que no te ha ayudado para mejorarlo en el futuro.

Todo es posible con Entrega,Ganas y Voluntad