Familia y Sociedad

Al grupo de what’s app de padres y madres de la clase se puede sobrevivir.

“Madre delegada te añadió al grupo ‘Padres&Madres de 1ºB”

Quizás este mensaje, o uno parecido, se haya convertido en uno de más temidos por los padres en los últimos años. Los “famosos” grupos de what’s app de padres y madres de la clase comenzaron siendo una herramienta cómoda, útil y rápida para la comunicación, y han acabado convirtiéndose, en muchos casos, en una tortura, no sólo para las familias, también para el profesorado e incluso el centro.

La finalidad de un grupo de what’s app de este tipo es informar a las familias acerca de cuestiones y/o aspectos que afecten a los estudiantes de un aula a nivel grupal. Esto es: fecha y hora de reuniones colectivas, datos de una excursión, recordatorios de eventos en el centro educativo, fechas de exámenes o modificación de éstas, recordar o informar sobre un horario de entrada o salida extraordinario, … No son grupos para debatir ninguna cuestión que afecte al aula, sino grupos para transmitir una información sin necesidad de confirmación ni réplica. Pero, ¿se usa realmente el grupo de what’s app del colegio para esto? La realidad es que no.

Vamos a ver varios ejemplos de errores muy comunes en los grupos de what’s app de padres y madres de la clase y cómo resolverlos:

Bombardeo constante de mensajes. Más de una vez, alguien ha mirado su móvil y se ha asustado al ver más de cien mensajes sin leer en el grupo de la clase. El primer pensamiento lógico es: “algo ha pasado”. Pero una vez empieza a leer se va dando cuenta que la mayoría de mensajes son saludos o despedidas, numerosos ‘ok’ y emoticonos varios. Y como es normal, la persona, cierra el grupo y deja de leer. Quizás, de esos más de cien mensajes hay uno o dos que sí son importantes, pero la gran cantidad de respuestas innecesarias hace que esa información valiosa se pierda.

¿Cómo podemos solucionar esto?

  • Eliminando los mensajes de saludos y/o despedidas. Esto ahorrará muchos mensajes y descongestionará notablemente el grupo.
  • Evitando los mensajes de confirmación del tipo “ok”, “vale”, “entendido”, … También colapsan los grupos y provocan que el mensaje importante desaparezca.
  • No mandar mensajes con emoticonos: ni aplausos, ni guiños, ni emoticonos riéndose, … La información es innecesaria.

Estos grupos no están para fomentar una buena convivencia entre padres y madres de los estudiantes. Están para dar información significativa al grupo, por lo tanto, no es necesario quedar bien ni parecer amable. Si creamos un grupo más “aséptico”, conseguiremos que la información que interesa de verdad llegue a sus destinatarios. Un truco interesante es el siguiente: quien escribe un mensaje en un grupo de what’s app, puede comprobar quién ha recibido y leído el mensaje. Si la información es realmente importante, y comprobamos que hay alguien que no ha leído el mensaje (por la razón que sea), podemos comunicarnos con esa persona por privado, para darle el mensaje de primera mano.

También es muy común encontrar gran cantidad de preguntas o dudas personales que afectan a un solo estudiante (generalmente el hijo o la hija de quien escribe). Son preguntas del estilo “Mi hija ha perdido el jersey esta mañana. ¿Alguno de vuestros hijos lo ha visto?”, o “¿Alguien tiene el libro de matemáticas de mi hijo?”, o “¿Tengo que preparar algo para la fiesta de fin de curso?”, … Dudas como éstas hay de todas las clases. Y estas dudas generalmente vienen acompañadas de respuestas que no aclaran la situación, o en el peor de los casos, derivan en una conversación de más de cien mensajes que se acaba desviando hacia cualquier otro tema.

¿Cómo podemos evitar que esto ocurra?

  • Si nos encontramos en una situación en la que necesitamos plantear una pregunta o cuestión al grupo, pero que la información sólo afecta a nuestro hijo o hija, podemos hacerla en modo informativo. Por ejemplo: “Mi hija ha perdido el libro de Matemáticas. Si alguno de vuestros hijos lo ha visto o lo tiene por error, por favor, que me avise por privado. Gracias”. Este mensaje no necesita respuesta por parte de todos los padres. Si alguno tiene información sobre el asunto, se lo comunicara por privado al padre o madre en cuestión y fin del asunto.
  • Si necesitamos información acerca de algo que se dijo hace tiempo por el grupo, en lugar de volver a preguntar, podemos buscar el mensaje en el buscador del chat. Por ejemplo, si no recordamos algún detalle de una excursión, en el buscador podemos poner la palabra “excursión” y nos llevará a todos los mensajes donde dicha palabra aparezca.
  • Si hemos cambiado de teléfono, o se nos ha vaciado el chat de conversación y no podemos acceder al mensaje que contiene la información que estamos buscando, podemos plantear la cuestión de la misma manera que mencionamos antes: “He perdido la información referente a la excursión de la próxima semana. Por favor, a ver si alguien puede enviarme por privado el mensaje que se envió con todos los datos. Gracias.” Aquí pueden ocurrir dos cosas, o que se mande por privado el mensaje, o que se vuelva a enviar al grupo, pero es muy importante dejar bien claro que se trata de un recordatorio, para evitar confusiones.

También es muy común encontrar quejas o comentarios en estos grupos. Ya sea acerca del temario, de la fecha de exámenes, de un problema con el docente, el centro o con otro estudiante. Las quejas sólo alimentan la crispación entre el resto de miembros del grupo, y seguramente deriven en un debate tenso que se irá alimentando además por la interpretación personal que cada uno haga de los mensajes que lea.

La mejor solución para esto es tratar directamente el tema con el profesor o profesora de la clase, y a ser posible, mejor en persona. Los docentes cuentan con horas de tutorías y seguro que es posible encontrar un momento para tratar el tema en cuestión.

Pero si hay un tema estrella que abunda en los grupos de what’s app de la clase es el siguiente: las peticiones de las tareas y ejercicios que han mandado en clase. Ya sea porque el niño o niña no lo ha apuntado bien en la agenda, o porque se le ha olvidado el libro y entonces se pide una foto de la página donde vienen los ejercicios. Aquí se abre la veda a una conversación que puede acabar provocando una hecatombe dentro del grupo. Desde la madre que dice que su hijo no tiene apuntados los ejercicios de matemáticas de la página 23, sino los de la 24; al padre que dice que su hija tiene apuntados los ejercicios de la página 23 y 24, pero no de matemáticas, sino de lengua; pasando por la madre que se queja de la cantidad de tarea que han traído los niños para el fin de semana, con el consecuente debate. Y ya tenemos de nuevo al grupo con más de cien mensajes.

Aquí nos encontramos con otro problema subyacente. Los estudiantes están empezando a perder responsabilidades desde el momento en que saben que, si se les olvida apuntar algo o coger algún libro, su madre o padre les va a solucionar el problema preguntándolo en el grupo de what’s app. Los estudiantes tienen que ser responsables de sus tareas, tanto de apuntarlas como de tener los materiales necesarios para hacerlas. No podemos despojarlos de esa responsabilidad. El profesorado insiste mucho en llevar al día la agenda, en que aprendan a utilizarla y que se hagan cargo de ella. Si no lo hacen, y luego en casa se les soluciona el problema sin ningún tipo de “coste”, no sólo estaremos dándoles un mensaje contradictorio a nuestro alumnado, sino que además, estaremos tirando por tierra el trabajo de los profesores.

No pasa nada porque un niño o una niña un día no haga los deberes porque ha olvidado apuntarlos o el libro. Esto le servirá para aprender a poner más atención la próxima vez.

Estas son algunas de las situaciones negativas que podemos encontrar en los grupos de what’s app de padres y madres de la clase. Pero este medio de comunicación puede ser constructivo y útil si sabemos manejarlo. Además de lo mencionado anteriormente, aquí dejo algunos consejos que pueden ayudar a sacarle partido a estos grupos de what’s app:

  • Existencia de un moderador y portavoz. Lo normal es que sea el padre o madre delegada quien se ocupe de esto. Él o ella tiene contacto directo con el profesor o profesora y se encargaría de transmitir al grupo la información explícita y necesaria.
  • Establecer unas normas de uso. Estas normas pueden elaborarse en la primera reunión colectiva del curso entre todos. Además, es bueno recordarlas cada cierto tiempo o cada vez que se incumplan dentro del grupo.
  • El moderador o portavoz del grupo sería el encargado de dar respuesta en al grupo a cualquier cuestión que pueda surgir en referencia a algún tema de la clase.
  • Pedir y dar respuestas por mensaje privado. Podemos plantear una cuestión de manera pública en el grupo, pero solicitar que nos respondan de manera privada. Y al revés, en caso de tener la respuesta a una cuestión puntual, podemos responder a quien ha planteado la pregunta de forma privada. Así no se crearán confusiones ni se molestará al resto de los miembros del grupo.
  • Evitar mensajes que no aporten información útil ni significativa. Si un padre pregunta si alguien tiene información sobre algo, y tú no la tienes, no respondas con un “no lo sé” o algo parecido. No solucionarás la duda, y además puedes entorpecer la aclaración del tema. Como dice el refrán: menos bulto, más claridad.
  • No añadir al profesor o profesora al grupo, y mucho menos sin su consentimiento. La madre o padre delegado tiene contacto con el profesor y tiene la capacidad para responder a las cuestiones que tienen que tratarse en ese grupo. Si el tema requiere al docente expresamente, lo mejor es concertar una tutoría. Hay que recordar que además el profesorado tiene un horario establecido, y por lo tanto, no puede estar 24 horas pendiente del móvil para atender las dudas. A nadie le gustaría que le hiciesen trabajar fuera de su horario.
  • No crear alarma social dentro del grupo. Su nuestro hijo o hija nos ha dicho que han quitado un examen, o han suprimido ejercicios de las tareas, y en el grupo de clase no se ha dicho, quizás se trate de un error del niño o la niña, o de una pillería para no hacer más ejercicios. Intenta hablar con algún padre o madre de confianza para contrastar la información antes de crear alarma en el grupo.
  • Y por supuesto, evitar enviar publicidad, fotos de bromas o memes, mensajes en cadena, … que le restan seriedad y utilidad al grupo.

Si aprendemos y conseguimos manejar estos grupos de what’s app correctamente, conseguiremos una comunicación fluida y ágil con el centro. Es cuestión de poner voluntad y esfuerzo para que las cosas salgan correctamente.

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