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Adquisición del hábito de lectura.

En los primeros cursos de educación primaria, los estudiantes comienzan a familiarizarse con la lectura de una manera más profunda. Es muy importante que en estos cursos el alumnado adquiera una rutina o un hábito de lectura, con la idea de ir perfeccionando poco a poco su destreza en este campo. No podemos olvidar que la lectura es la base del estudio.

No a todos los niños y niñas se les despierta el interés por esta actividad a la vez ni en la misma medida. Pero, en cualquier caso, es importante que todos y todas adquieran un hábito y alcancen un buen nivel de comprensión, de síntesis y de análisis de textos, con el fin de facilitar su método de estudio.

A continuación, presento un ejemplo de programa de lectura que puede instaurarse en cursos de primaria con el objeto de promover un acercamiento a la adquisición de un hábito de lectura.

Antes de entrar en el programa, propiamente dicho, vamos a mencionar una serie de CONDICIONES o aspectos a tener en cuenta para el desarrollo del trabajo:

  • Distribución del tiempo. Cada fase del programa se corresponderá con una semana. Dentro de cada semana, el trabajo se desarrollará durante un mínimo de 5 días, considerando que el fin de semana se puede dedicar para descansar.
  • Lectura de cualquier tipo de texto con contenidos atractivos para el lector. Es un programa de iniciación a la lectura para la adquisición de un hábito, por lo tanto, es preferible que el alumno o la alumna se enfrente a unos contenidos que le gusten. Así aumentaremos su motivación y su implicación en el trabajo. Puede ser un cuento, un cómic, una revista de una determinada temática, un libro de recetas de cocina, … Lo importante es que se enfrente a un contenido con el que después pueda trabajar.
  • El espacio tiene que estar bien iluminado, que invite a la lectura y no existan elementos distractores (televisión, música, juguetes, consolas, móviles, gente hablando, …)
  • Acompañamiento continuo (sobre todo en las primeras semanas) por parte de un adulto. Este acompañamiento tiene dos finalidades: la primera, controlar que se sigue la pauta de trabajo y no hay distracciones; y la segunda, servir de ejemplo para el estudiante y que éste lo siga.
  • Establecer una “hora de lectura”, es decir, un horario más o menos fijo para facilitar la adquisición de la conducta. En definitiva, crear una rutina.

Una vez vistas estos aspectos iniciales, damos paso a la PROGRAMACIÓN del trabajo.

Semana 1: 10 minutos de lectura en voz alta.

Semana 2: 10 minutos de lectura en voz alta + redondeo de una determinada letra (b, v, m, n, c, s, h, …) + escribir las palabras que contienen esa letra.

Semana 3: 10 minutos de lectura en voz alta + 5 minutos de descanso + 10 minutos de lectura en voz alta.

Semana 4: 10 minutos de lectura en voz alta + redondeo de una determinada letra (b, v, m, n, c, s, h, …) + 10 minutos de lectura en voz alta + redondeo de una determinada letra (b, v, m, n, c, s, h, …) + escribir las palabras que contienen esa letra.

Semana 5: 20 minutos de lectura en voz alta + escribir la idea principal del texto.

Semana 6: 20 minutos de lectura en voz alta + escribir un resumen de lo que ha leído.

Semana 7: 20 minutos de lectura en voz alta + resumen del texto verbalmente

Semana 8: 20 minutos de lectura para sí mismo + resumen del texto verbalmente.

Nota: cuando le decimos que redondee una letra determinada, una buena idea es elegir aquellas sujetas a reglas ortográficas. Con ello ayudaremos también a que el alumno preste atención a este aspecto y trabaje la ortografía.

 

Todo trabajo realizado, requiere también un programa de reforzamiento para que se afiance el hábito y no se desmotive al alumnado.

PROGRAMA DE REFUERZOS:

  • Si al finalizar una semana, el alumno/a ha realizado con éxito la tarea programada, se le entregará un reforzador positivo. Es decir, una recompensa previamente acordada con él o ella, como premio al esfuerzo realizado.
  • En el caso de que no finalice correctamente la tarea prevista para esa semana, no sólo no se le entregará el reforzador, sino que además la próxima semana tendrá que repetir la misma acción, retrasando por lo tanto una semana más la finalización del programa global.
  • Si en la semana de repetición, no se vuelven a cumplir los objetivos, además de la no entrega de premio y de la repetición en la semana siguiente, se le retirará el último reforzador entregado.
  • Si el alumno/a muestra un verdadero esfuerzo y compromiso durante un tiempo prolongado, se le entregará un reforzador positivo (premio) sin que se lo espere. Importante: esta entrega se realizará justo después de haber acabado la actividad y se le explicará que es porque “está demostrando interés y está trabajando mucho».
  • Al finalizar cada sesión de trabajo, si lo ha hecho correctamente, refuerzo social. Es decir, felicitación (en público y en privado) por haber realizado el trabajo correctamente.
  • Al finalizar el programa completo (8 semanas), se entregará un reforzador positivo de mayor envergadura como recompensa al trabajo realizado durante todo ese tiempo.

IMPORTANTE:

  • Siempre que se entregue un reforzador se debe recalcar que dicho premio se debe al trabajo y al esfuerzo realizado.
  • Los reforzadores se deben entregar siempre después de haber realizado la sesión de trabajo. Nunca antes.
  • Conforme pasen las semanas, se disminuirán los reforzadores materiales y aumentarán los reforzadores sociales.

Éste es un ejemplo de programa iniciación a la lectura para la adquisición del hábito. Cabe destacar que no todos los alumnos reaccionan igual a él, por ello es conveniente que, previamente, se estudien detenidamente las condiciones (contenido de la lectura, tiempos, reforzadores, …) con el fin de ajustarlo lo máximo posible a las características de la persona en cuestión.

Todo es posible con Entrega, Ganas y Voluntad