Técnicas de Estudio

Cómo tomar apuntes

Hoy en día, el hecho de que todo esté informatizado, que los avances tecnológicos estén a mano de todo el alumnado y que cada vez sea más común el uso de plataformas virtuales, puede hacer creer que tomar apuntes durante las explicaciones en clase no es del todo necesario. Nada más lejos de la realidad. Tomar apuntes durante las clases puede facilitar a los estudiantes gran parte del trabajo que tendrán que realizar después para estudiar todo el temario.

Tomar apuntes tiene una serie de beneficios que son muy interesantes para el alumnado, ya que ayudará a ahorrar tiempo y esfuerzo. Entre esas ventajas, podemos destacar:

  • El estudiante será el propio creador de la materia que tiene que trabajar. Guiándose por las explicaciones que se den en clase, podrá determinar cuáles son las ideas principales del tema, y con ellas, podrá crear sus ideas propias (ajustándose siempre a la realidad), de tal forma que podrá redactar la información de manera que le sea más fácil de comprender.
  • Ayuda a mantener la atención durante la clase. El estar escribiendo los propios apuntes, evitará que otros elementos distractores rompan la concentración del alumnado.
  • El estudiante ahorrará tiempo de buscar en el libro la información “innecesaria”. Sólo necesitará buscar aquellos datos con los que tenga que completar sus apuntes, los cuales estarán basados en las explicaciones directas del profesor.
  • Tomar apuntes durante las clases, equivale a hacer una lectura comprensiva del texto, por lo tanto, ahorrará ese trabajo posterior cuando el alumno o la alumna vaya a dedicar tiempo a estudiar esa materia.
  • Ayuda a detectar las dudas de contenido en el momento de la explicación, por lo tanto, no se retrasa su aclaración, ya que pueden resolverse en el acto.
  • Ayuda a identificar las ideas que el profesor o profesora considera más importantes. Es decir, el alumno puede hacerse una idea de aquellos contenidos que serán pregunta de examen. A la mayoría de los docentes se les nota cuando explican los puntos del temario que van a entrar en examen, ya que suelen poner mayor énfasis en ellos.

Tomar apuntes, es cuestión de práctica. No es algo que salga perfecto a la primera, por ello, al principio es normal que se detecten fallos, pero poco a poco, el alumno irá perfeccionando su técnica y creando su propia metodología a la hora de redactar sus apuntes en clase.

Para empezar, vamos a ver unos aspectos básicos que han de tenerse en cuenta a la hora de tomar apuntes. Son pequeños detalles que van a facilitar el trabajo de entrada:

  • Lectura previa. En otros posts, ya se ha mencionado la importancia de leer previamente el temario que se va a tratar en clase. No es necesaria una lectura a conciencia. Es simplemente una lectura que sirva al estudiante para hacerse una idea de la estructura del contenido que se va a explicar en clase. Con esto, llevará una idea o esquema general de la explicación, por lo que le será más fácil seguirla.
  • Situarse en un lugar sin muchas distracciones alrededor. Alejarse de ruidos, cuchicheos y otros elementos que puedan romper la concentración. Elegir un sitio donde el estudiante tenga buena visibilidad y buena audición.
  • “Conocer al profesor”. Como se ha mencionado anteriormente, a los docentes se les nota cuando están explicando algo que consideran pregunta de examen. Por ello, es importante conocer muy bien cuáles son sus indicadores de que a eso que está explicando, le da mucha importancia. Algunos de esos indicadores pueden ser: suben el volumen de la voz y explican un poco más lento; repiten una misma idea varias veces y lo hacen desde distintas perspectivas; apoyan su explicación escribiéndola en la pizarra y señalando claramente la idea; … Otras veces, hay profesores que directamente dejan claras sus intenciones con frases como: “esto es pregunta de examen…”; “cuidado con esto…”; “esto es muy importante…”; “la idea principal que quiero que tengáis clara es…”; … En definitiva, conocer bien al profesor o profesora que imparte la materia, facilita tomar apuntes porque ayuda a identificar aquellas ideas que son importantes y no perder el tiempo en otros contenidos.
  • Entender tu letra. Puede parecer una obviedad, pero hay que tener en cuenta que aquello que se redacta tiene que servir para estudiarlo posteriormente. Por lo tanto, es importante que la persona sea capaz de escribir de una forma rápida y a la vez legible, para evitar hacer después un trabajo doble buscando qué significa cada cosa.

 

Tomar apuntes, tiene además una facilidad muy destacable, que es que no necesita un material excesivamente complejo. En estos casos, menos, es más, por lo que no será necesario más que unos folios y un bolígrafo. Hay que tener en cuenta, que hay que escribir medianamente rápido, por lo que no es conveniente perder el tiempo en cambiar de color, subrayar, marcar, … Todo esto es algo que puede hacerse después, una vez redactados ya todos los apuntes cuando se estén repasando. Lo que sí es importante es que el estudiante elija bien qué tipo de papel y bolígrafo quiere usar, si tiene preferencia por alguno en concreto. Esto puede determinar la necesidad de pasar los apuntes a limpio después o no.

Igualmente, hay otros detalles importantes que tienen que ser considerados para tomar apuntes:

  • Orden y claridad. Da igual el formato que el estudiante elija para sus apuntes (folios blancos, de cuadritos, hojas en anillas, cuadernos, …), lo importante es que estos estén ordenados y que sean de fácil comprensión. Si el estudiante se decanta por tener sus apuntes en hojas sueltas, una buena opción es numerar las páginas, así como marcar la asignatura y el tema en cuestión.
  • Criterio propio. Como se ha dicho en otras entradas en el blog, cada alumno y cada alumna tiene sus características propias, y por lo tanto, su criterio personal a la hora de afrontar cada materia. No existe un formato ideal para redactar apuntes. El mejor formato es el que mejor se ajuste a las características de cada persona. Por ello, compartir apuntes con compañeros puede ser útil para completar información, pero no para preparar la asignatura con ellos.

 

Como se comentó anteriormente, tomar apuntes no es más que una técnica o una estrategia para el estudio. Y como toda mecánica, tomar apuntes también tiene sus trucos. Unos trucos que no son universales y que no tienen por qué seguirse al pie de la letra, pero que pueden servir de guía para que la persona empiece a descubrir los suyos propios:

  • No intentar copiar al dictado. Es imposible. Por muy rápido que la persona escriba, es imposible mantener ese ritmo durante todo el tiempo que dure la clase. Además perderá la esencia de la explicación. Con la lectura previa que comentamos anteriormente, y con la explicación que se dé en clase, el alumno o alumna podrá hacerse una idea global del contenido que se esté tratando. Por tanto, podrá escribir la idea principal del tema, y además podrá hacerlo con sus propias palabras para facilitar su comprensión. Al dictado, sólo se copiarán fechas, datos objetivos, fórmulas, citas, …
  • Identificar los apartados del tema. Igualmente, la lectura previa facilitará al estudiante tener una idea estructural del texto, con que conlleva, una redacción más organizada de los apuntes.
  • Dejar un buen espacio entre apartados. Esta acción tiene dos ventajas: la primera, no se mezcla la información entre distintos epígrafes; y la segunda, se puede incluir información complementaria que pueda surgir posteriormente.
  • Combinar distintos métodos de toma de apuntes. Redacción, esquemas, mapas conceptuales, flechas,… Esto nos puede facilitar la comprensión posterior.
  • Uso de abreviaturas y símbolos. Esto ayudará a la redacción de los apuntes con mayor rapidez. Importante: conocer bien su significado para evitar confusiones. Si se van a utilizar, se puede crear un “diccionario de símbolos” donde se recoja el significado de cada uno de ellos, de los tipos de flechas, etc.
  • Apuntar las páginas o los manuales de referencia para que en caso de duda, se pueda consultar la información.
  • Preguntar las dudas que surgen en el momento. Esto no significa que repita la frase para copiarla. Es aclarar algún detalle que no se ha entendido correctamente.
  • Añade hojas autoadhesivas a tus apuntes para completar información o hacer algún tipo de aclaración necesaria para su comprensión.
  • Utiliza colores para dar claridad. Al terminar de tomar apuntes (o al pasarlos a limpio), se pueden utilizar colores para subrayar o marcar ciertos elementos. Pero es importante usar siempre el mismo criterio para evitar confusiones.
  • La coherencia es la clave. Una vez hayas terminado de redactar tus apuntes, un truco para comprobar si están bien o no, es leerlos desde el principio hasta el final. Si existe coherencia (tanto en estructura como en contenido), es que están bien redactados y completos. Si hay algo que no cuadra, quiere decir que hay que completar la información.

 

Pero el trabajo de tomar apuntes, no termina al acaba la clase. Una vez redactados, el estudiante deberá determinar si es necesario (o no) pasar los apuntes a limpio. Como hemos mencionado antes, no existe una respuesta válida. Todo dependerá del criterio del estudiante.

  • Si se considera que, con lo que se ha escrito en clase, la información está completa y se entiende bien, no será necesario reescribir esos apuntes de nuevo. Simplemente, bastará con señalar con algún color los distintos apartados para que éstos queden bien diferenciados. Copiar exactamente lo mismo, es perder el tiempo.
  • Si, por el contrario, la persona considera que necesita añadir más información, o quiere tener sus apuntes con una redacción más clara (mejorar la letra, añadir esquemas recordatorios, incluir notas extra,…), pasarlos a limpio sí será buena idea, ya que no será una pérdida de tiempo, si no un perfeccionamiento del material.

En definitiva, tomar apuntes en clase es una herramienta a la que el alumnado puede sacarle mucho partido. Pero es importante la práctica para que ésta vaya perfeccionándose y mejorando con el tiempo.

Todo es posible con Entrega, Ganas y Voluntad.